A la hora de elegir, muchos constructores se fijan, aparte de en la forma y el tamaño, en la durabilidad, la seguridad y la calidad. Porque especialmente la durabilidad es un fractor que favorece al medio ambiente. Pero, ¿cómo se reconoce la calidad alta de la pizarra? Aquellos objetos antiguos que funcionan y siguen en perfecto estado.